CUIDANDO TUS PENSAMIENTOS
Y si te dijera que todo cuanto desees intensamente puede ser posible, ¿lo creerías? Hace algunos meses aprendí que hay que prestar atención a los pensamientos, por que ellos son el reflejo en tus palabras; que a las palabras hay que prestarles atención porque definirán nuestras acciones; debemos cuidar nuestras acciones porque ellas determinarán nuestros hábitos; debemos prestar atención a nuestros hábitos porque ellos definirán nuestro carácter y finalmente nuestro carácter encauzará nuestro destino. Yo creería que además de los pensamientos, con que inicia toda esta cadena, debemos agregarle el poder de las emociones. ¿ qué tanto estás ansioso? ¿qué tanto son tus miedos y preocupaciones? ¿con cuánta frecuencia te sientes seguro, pleno, confiado y feliz? El gran maestro de maestros, Jesús de Nazaret nos decía que si nuestra fe llegara a ser como una semilla de mostaza, podríamos decirle a un monte arrójate al mar y éste se lanzaría. Y la fe es esa certeza, es esa con...